Aqui os dejo la foto del último reparto, con Mar Saura en el centro luciendo como la estrella que es y una sonriente Lina Morgan que está encantada de estar al lado de la Saura y de poder tocarle una pierna (ella se conforma con eso).

La contratación de estas dos actrices corrobora el hecho de que esta serie está basada en unos cánones de comportamiento arcaicos y especialmente nocivos para el espectador joven. Mar Saura se une al equipo para atraer esa audiencia interesada en la cultura que ve más allá de un cuerpo bonito medio desnudo, y Lina Morgan para atraer a una audiencia con valores progresistas (todos aquellos que disfrutamos como locos con "La tonta del bote", todas aquellas que queremos ser la tonta del bote) que ansía la desaparición de una televisión llena de contenidos vacios.
Hay quién dirá que todo es irónico, que hay que saber diferenciar entre la realidad y esta "serie". Sin embargo, los comentarios que se escuchan por ahí no acaban de convencerme de que los espectadores lo entiendan como algo irónico y sacado fuera de contexto. Con series como esto, lo único que se consigue es potenciar el conflicto en las relaciones de pareja ignorando la colaboración, la complicidad y hasta el amor y el cariño. Retrata reiteradamente los insultos, la falta de entendimiento, la miseria que conlleva estar en pareja, la falta de respeto y las complicaciones de las relaciones sentimentales e insiste en ellos con varios patrones que se repiten hasta el hastío y consiguen que se acaben viendo como algo normal, algo que viene dado con cualquier relación. Especialmente si se tiene en cuenta su emisión diaria.
Algo muy similar sucede con la serie "Aida" (ahora ya sin Aida), en la que la repetición jocosa del mote "machupichu", ha conseguido que un insulto con altas connotaciones racistas se vea ya como algo que no tiene por qué ofender a nadie, es una broma. Desde mi punto de vista no lo es.
Ni machupichu es un mote cariñoso ni parejas faltándose al respeto constatemente forman escenas graciosas, por mucho que se repitan y consigan que lo acabemos viendo como algo normal.
Y yo me pregunto: Tan difícil es hacer humor con respeto?
Hasta pronto!!!
Ana

